domingo, 12 de julio de 2015

A MI LADO, SIEMPRE (José G. Martínez Fernández, chileno)

 (A mi prima Delia Cristina García Fernández)

Tú creías en el cielo.
Si existe allí has de estar.
Yo no creo, prima linda,
en ese espacio peculiar:
¿Tendrá estrellas decoradas
para una mujer maravillosa como tú?
Yo creo en tu noble corazón,
en tu infinita luz de fuego,
tocándome el pecho...
con tanta explosión de luces.
Yo aún te siento cercana
como si nadie hubiese apagado tus flores
que rebrotan como astros
presentes en tus manos.
Yo te hablo.
Tú no me escuchas.
Aún te lloro, prima.
El llanto es una gota terrenal.
Ahora no tengo a quien contarle mis penas
mis éxitos
mis haceres.
Yo te hago este poema
para que tengas un poquito de vida.
Y así, prima hermosa,
conversarte algo, poquito,
aunque tú eres toda de silencio.

(Este poema pertenece a mi libro de poemas HOJAS DIVERSAS DE LA VIDA Y DE LA MUERTE, publicado en mayo de este año. Este texto encabeza la lista de todos los poemas que van en el señalado libro. Mi prima Delia falleció el 30 de octubre del año pasado. Ella había nacido, precisamente, en un mes de mayo. De allí la fecha de edición de la obra. El libro está -también- dedicado- en forma total a ella).

jueves, 18 de junio de 2015

LOS ANTEPASADOS (Renata Giambene, italiana)



Cada día la astuta contrabandista
alza el látigo y azota
verdades apenas relampagueantes.

Los antepasados sintieron el mal y el bien
aún húmedos en verdes envoltorios
y cada uno
confió al otro el mensaje
creación, amor, violencia
resistencia —
recomencemos de donde en el pinar los antepasados
descubrieron blandas huellas
de liebres y de pájaros
y cada uno
confió al otro la historia
de su origen.

Traducción de Carlos Vitale.

martes, 19 de mayo de 2015

CARTA A UNA EXTRANJERA IMAGINARIA (Porfirio Mamani Macedo, peruano)




Recojo estas palabras del silencio que me abrigan,
en tu ausencia ; hoy cuando camino
por los laberintos que habitan las ciudades.
¿Dónde estarás tú, extranjera, hoy cuando te escribo ?

¡Cómo no imaginarte, lejana y dulce ;
apasionada y triste, por las orillas de este río !
Allá estarás tú, en el extremo de la tierra,
esperando la voz, ésta que te busca entre las gentes.

No son sólo los mares los que dan reflejo
a tus cansado ojos, son también,
los espejismos que cubren los desiertos.
Siento que los vientos australes me alargan tu mira.

En tu mansa cabellera se pierde mi silencio,
hoy cuando llueve inquietudes en mi pecho,
hoy que llevo mi cara de triste caminante ;
mas por allá va una estrella buscando su destino.

Tan lejos están tus pasos de los míos,
tan lejos tu mirada de la mía,
tan fundida va la sombra en la sombra ;
pero los corazones, envueltos de esperanzas, borran inmensidades.

jueves, 16 de abril de 2015

SONETO DE LA PIEDRA (Julia Uceda, española)



He de volver a la extensión callada
donde siempre moré, como una yedra
crispada, sin raíz, con una piedra
como base y también como almohada.

Espera. Mi cintura encadenada
tiene un nardo amarillo que no medra.
Tengo tan dentro ya de mí la piedra
que no siento la carne lastimada.

Espera, espera. Por mi sien doblada
un niño iba durmiendo y ha varado
su sueño por las playas de la muerte.

Como el de una paloma lanceada,
su grito me salió por el costado
trémulo y triste y apretado y fuerte.

viernes, 30 de enero de 2015

LA DIOSA BLANCA (José Emilio Pacheco, mexicano)



Porque sabe cuánto la quiero y cómo hablo de ella en su ausencia,
la nieve vino a despedirme.
Pintó de Brueghel los árboles.
Hizo dibujo de Hosukai el campo sombrío.

Imposible dar gusto a todos.
La nieve que para mí es la diosa, la novia,
Astarté, Diana, la eterna muchacha,
para otros es la enemiga, la bruja, la condenable a la hoguera.
Estorba sus labores y sus ganancias.
La odian por verla tanto y haber crecido con ella.
La relacionan con el sudario y la muerte.

A mis ojos en cambio es la joven vida, la Diosa Blanca
que abre los brazos y nos envuelve por un segundo y se marcha.
Le digo adiós, hasta luego, espero volver a verte algún día.
Adiós, espuma del aire, isla que dura un instante.

sábado, 13 de diciembre de 2014

EXILIO (Jorge Boccanera, argentino)


Expulsados de la selva del sur de Sumatra
por los hombres que vienen a poblarla, 130
elefantes emprendieron hoy una larga marcha
de 35 días hacia la nueva ciudad que les fue
asignada.
(AFP. 18/11/82)
No hay sitio para los elefantes.
Ayer los expulsaron de la selva en Sumatra,
mañana alguien les impedirá la entrada al Unión Bar.
Yo integro esa manada hacia Lebong Hitam,
yo sigo a la hembra guía,
cargo con la joroba de todas mis valijas sobre las
          cuatro patas del infierno.
Llegarán a destino –dijo un diario en Yakarta.
Los colmillos embisten telarañas de niebla.
Llegarán a destino,
viejas empalizadas que sucumben bajo mareas de carne.
Llegarán -dijo el diario.
Más la estampida cruza por suelos pantanosos
y mi patria –la mía- es sólo esta manada de elefantes
       que ha extraviado su rumbo.
¡Guarde celosamente la selva impenetrable este ulular
        de bestias!
Tambores y petardos, acompañan.
Algo de todo el polvo que levantan, es mío.


jueves, 20 de noviembre de 2014

UNA NOCHE EN EL HOTEL (Shu Ting, china)



La declaración de amor, hecha de marcas de labios y lágrimas,
Asciende al buzón valiente
El buzón está frío
Abandonado
Su sello de papel, como una venda, se agita al aire

El alero se eleva y cae delicadamente bajo las huellas de un gato negro
Grandes camiones trituran el sueño hasta dejarlo delgado y duro
El velocista
Entre sueños escucha toda la noche el disparo de salida
El malabarista no puede atrapar sus huevos
Las lámparas de la calle explotan en un fuerte grito
En su capa de yema la noche se vuelve más grotesca.

La mujer en su bata de noche
Abre la puerta de un tirón estremece cielo y tierra
Como un venado corre salvaje y descalza por la alfombra
Una gran palomilla revolotea en la pared
Se hunde en el fuego agrietado de un teléfono que suena

En el recibidor
Silencio
Sólo nieve
Sigue cantando, a lo lejos, en las líneas eléctricas.